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El secretario de la OPEP vinculado a ‘Tirofijo’

21 octubre 2001

Publicado en: El Nuevo Herald – October 24, 2001 – PAGE: 8A SECTION: Panorama

GERARDO REYES
El Nuevo Herald

Alí Rodríguez Araque, secretario de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) y quien en los años sesenta fue guerrillero en Venezuela, parece mantener una conexión directa con su pasado: el máximo directivo de la organización que lidia con el 40 por ciento de la producción mundial de petróleo, comparte el consejo de redacción de una revista de izquierda con el guerrillero más buscado de América Latina, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Manuel Marulanda Vélez, alias Tirofijo.

La relación podría ser una cuestión de nostalgia o de descuido, declaró el político venezolano Alejandro Peña Esclusa, «pero cualquiera que sea el motivo, los tiempos no están para estas ambigüedades».

La revista América Libre, en la que aparecen como consejeros el guerrillero y el dirigente petrolero, es el órgano de divulgación del Foro de Sao Paulo (FSP), una agrupación de partidos políticos, guerrilleros activos y retirados, sacerdotes, indigenistas y artistas revolucionarios que se ha convertido en una influyente tribuna política desde donde se impulsan y se celebran los crecientes éxitos electorales de la izquierda en la región.

«El Foro de Sao Paulo es como dicen los americanos un motley crew (un extraño equipo multicolor) con los tipos menos representativos, pero es el reflejo de esta profunda crisis de legitimidad y representación» de los gobiernos de América Latina, comentó Eduardo Gamarra, director del Centro de Estudios Latinoamericanos y del Caribe de la Universidad Internacional de la Florida.

Rodríguez se mostró extrañado con el hecho de que su nombre esté incluido en el consejo de redacción de la revista trimestral.

Por medio de la jefa de la oficina de la Secretario General de la OPEP, Karín Chasina, Rodríguez respondió a una petición por escrito de El Nuevo Herald en la cual se le preguntaba si consideraba conveniente compartir esa posición en la revista con el jefe de una organización calificada por Estados Unidos de terrorista.

Chasina afirmó que desde que Rodríguez asumió el secretariado de la OPEP, abandonó sus actividades políticas.

«El secretario general está dedicado de tiempo completo a su rol de secretario y no sabe de que se trata esa publicación», explicó Chasina desde Ginebra.

Sin embargo el nombre de Rodríguez y del «comandante Manuel Marulanda Vélez» aparecen tanto en la versión cibernética como en la física de la publicación, como parte de una larga lista de miembros del consejo de redacción. Rodríguez también fue autor de un artículo en la edición número cuatro de la revista titulado Venezuela: dilema de una economía petrolera.

La funcionaria agregó que Rodríguez está muy ocupado con la situación petrolera del mundo para atender este tipo de temas. Pero hay otros a quien la relación con el guerrillero y el FSP sí les preocupa.

Peña Esclusa, ex candidato presidencial venezolano que ha estudiado extensamente el Foro de Sao Paulo, aseguró que Rodríguez pertenece a esa organización desde sus comienzos en 1990 cuando militaba en la Causa R, un movimiento político de izquierda de Venezuela.

«Que mala memoria tiene Rodríguez », indicó Peña, quien tuvo vínculos con el controversial movimiento laborista que dirige en Estados Unidos Lyndon Larouche. «Se trata de una conexión escandalosa que no le conviene reconocer, justamente en este momento, cuando tuvieron lugar los ataques terroristas contra Estados Unidos».

Tanto las FARC como el ELN son organizaciones incluidas en la lista negra de terroristas internacionales del Departamento de Estado junto a los grupos islámicos extremista dirigidos por Osama Bin Laden, principal sospechoso de los ataques terroristas del 11 de septiembre.

El Foro de Sao Paulo, al que pertenecen ambas guerrillas, expresó recientemente su repudio a los atentados terroristas en los Estados Unidos «por considerarlos un crimen de lesa humanidad» y manifestó su solidaridad con las víctimas y sus familiares.

El actual secretario de la OPEP ha sido un hombre de izquierda. A mediados de los años 60, Rodríguez, recién graduado de la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Venezuela, militó en los grupos marxistas alzados en armas que se formaron en el país como una prolongación continental de la revolución cubana. Durante 15 años participó en la lucha armada y estuvo en la lista de los más buscados de Venezuela. Perdonado por el gobierno, se unió al movimiento radical Causa R, uno de varios proyectos que lanzaron en la década de los 70 los ex guerrilleros que fracasaron en su intento de repetir la experiencia revolucionaria cubana. Allí trabajó con Pablo Medina, otro de los activos colaboradores de la revista América Libre. De una división interna de Causa R surgió el movimiento Patria para Todos (PPT), que fue fundamental en la victoria del presidente Hugo Chávez y del cual Medina es secretario general.

A raíz de la visita del gobernante cubano Fidel Castro a Venezuela en octubre del año pasado, Rodríguez condenó el embargo que mantiene Estados Unidos contra la isla y señaló a periodistas del Centro Internacional de Prensa de Caracas que «mantiene los ideales de justicia e igualdad que le impulsaron» en la época de guerrillero «a luchar contra el sistema».

Rodríguez, de 63 años, fue miembro del equipo de transición de Chávez y ministro de Energía y Minas de su gobierno desde noviembre de 1999 hasta diciembre del 2000, cuando fue nombrado secretario general de la OPEP.

Los países que componen la OPEP son Algeria, Indonesia, Irán, Irak, Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Arabes Unidos y Venezuela.

El Foro de Sao Paulo

Bajo el lema «la lucha continúa» el Foro de Sau Paulo se creó en 1990 por iniciativa del líder izquierdista brasileño Ignacio Lula Da Silva y de Castro con el propósito de contrarrestar el «embate neoliberal que hacía estragos» en América Latina, según indica su declaración de principios.

A la primera reunión en la ciudad de Sao Paulo en julio de ese año, además del Partido de los Trabajadores de Lula y del Partido Comunista de Cuba, asistieron el ELN, las FARC, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Nicaragua, la Unión Revolucionaria Nacional de Guatemala (URNG), el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) de México. A las reuniones posteriores se unió el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) de México.

Aunque dispersa ideológicamente, la fuerza política del FSP es considerable. Según el FSP, esta organización agrupa aproximadamente a 120 partidos y movimientos políticos de todo el espectro de la izquierda «protagonistas de las más diversas formas de lucha». En mayo de 1995, Chávez fue aceptado en la organización.

El FSP sostiene que no pretende ser una nueva internacional socialista ni mucho menos imponer programas y estrategias a sus afiliados.

La organización no posee una sede conocida, pero desde su creación ha sostenido nueve encuentros en distintas ciudades anualmente: Sao Paulo, México, Managua, La Habana, Montevideo, San Salvador, Porto Alegre, Ciudad de México y Managua.

«Yo no puedo decir que Rodríguez comparte la información privilegiada de la OPEP con Castro o Tirofijo», comentó Peña «pero me queda la duda, y preferiría no tenerla».