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«Este régimen es como un purgante»

18 febrero 2001

EL NACIONAL – DOMINGO 18 DE FEBRERO DE 2001

Peña Esclusa practica la denuncia con vocación de kamikaze

Sus detractores dicen que es un calumniador a sueldo. Un tipo de la CIA. El responde que sólo ata cabos. Como lo haría un detective aficionado. Alejandro Peña Esclusa fue quien filtró el video-bomba en el que aparecía Chávez juramentando a los miembros del Frente Militar Ezequiel Zamora. Su verbo no da tregua. Advierte que la designación de Rangel constituye la respuesta del Foro de Sao Paulo al Plan Colombia y acusa al Gobierno de maquillar el Proyecto Educativo. La palabra censura lo persigue. Pero él sigue ahí: es un duro de callar Alejandro Peña Esclusa -ingeniero prestado a la política, con alma de Agente 007- vive en un modesto apartamento en La Campiña. «No me importa el dinero», asegura mientras desliza un ejemplar de su biblioteca. Se trata de la revista América Libre. Dice que es un órgano del Foro de Sao Paulo, grupo de izquierda que habría sido creado por iniciativa de Fidel Castro tras el derrumbe de la Unión Soviética. Hurga en el Consejo de Redacción. Allí figuran desde Manuel Marulanda Vélez, Tirofijo, hasta el secretario general de la OPEP, Alí Rodríguez. Desde el poeta Mario Benedetti hasta el cantante Chico Buarque.

El detective aficionado aclara que cualquiera puede verificar el elenco en la página web de la publicación. «El Foro parte de la premisa de que una crisis financiera mundial le dará una nueva oportunidad al comunismo. No quiero decir que vayan a tener éxito, pero eso es lo que ellos esperan». Peña Esclusa es antimarxista, enemigo del liberalismo y defensor del capitalismo industrial. Aspiró a la presidencia de la República en 1998 por el Partido Laboral Venezolano. Sus adversarios no han escatimado etiquetas: agente de la CIA, miembro del Ku Kux Klan, ficha de Fedecamaras. Una foto colgada en su estudio revela que fue cinta negra en kárate. Le gusta la batalla. Pega y recibe.

-El Presidente ha comenzado a perder rating, aunque todavía goza de un apreciable respaldo popular. Para algunos, se trata del principio del fin. Para otros, Chávez sigue siendo un hombre fuerte. ¿Cuál es su pálpito?

-Creo que Chávez es débil internamente y fuerte externamente. Este no es un Gobierno nacional, sino un Gobierno respaldado por una organización internacional: el Foro de Sao Paulo. El grupo maneja el continente como si fuera una sola región, de la cual Venezuela es una especie de provincia. Su interés es utilizar los recursos y la popularidad de Chávez para impulsar la toma del poder en la región. El objetivo es que Chávez se sostenga hasta que el Partido de los Trabajadores pueda ganar las elecciones en Brasil, a mediados del 2002. Una vez que ello ocurra, con la fuerza que tiene Brasil como nación, puede cambiar la situación interna de nuestro país. Aquí no existe una dictadura formal, pero sí una dictadura informal. Hasta ahora hay libertad de expresión. Pero en el momento en que el Foro cobre fuerza en América Latina, y sea menos vulnerable a las reacciones internacionales, el Gobierno venezolano va a sufrir una metamorfosis: comenzará a actuar abiertamente en forma totalitaria. No creo entonces que el Presidente esté llegando a su fin. Aquí hay una carrera contra el tiempo.Esto es riesgoso

-Usted se escandaliza por los vínculos que tendría Chávez con el Foro. Sin embargo, la prensa reseña los nexos que tiene usted con el ex candidato presidencial norteamericano Lyndon Larouche, quien se vio en aprietos con la justicia.

-Es cierto que estuve vinculado a Larouche, pero ya no tengo ningún nexo con él. El Gobierno trata de descalificarme cuando digo lo que digo. Chávez afirma que soy de la CIA. El ministro de Educación asegura que soy del Ku Kux Klan. Carlos Lanz señala que soy agente de Fedecamaras. Tarek William Saab me tilda de aventurero. Y, en general, en el Gobierno se ha hecho una campaña en mi contra para descalificar lo que estoy diciendo. Yo contesto que eso es irrelevante, porque no conduzco la política exterior. No manejo el país. No tiene sentido discutir esas descalificaciones, porque son todas falsas. Lo que sí tiene trascendencia son las vinculaciones del jefe del Estado con la guerrilla colombiana, con Fidel Castro y con el Foro de Sao Paulo.

-Sus detractores dicen que recibe dinero por las denuncias que formula. Salgamos de dudas: ¿de qué vive Alejandro Peña Esclusa?

-Vivo de mi revista Fuerza Productiva, publicación de muy poca circulación porque no tengo maquinaria. Gracias a los suscriptores que tengo, puedo vivir y desarrollar mi trabajo político. Eso de que recibo dinero para hacer denuncias es una gran mentira. Empezando porque no hay dinero que pague el tipo de denuncias que hago: son revelaciones de una magnitud tal, que no conozco a un palangrista que se atreva a hacerlas. Esto es riesgoso. Sólo se hace cuando uno tiene convicciones e ideales. Si quisiera dedicarme a hacer dinero, me iría muy bien, porque fui exitoso en mi actividad empresarial. Francamente, mi interés no es el dinero. Todo el que me conozca, sabe que no me rodeo de lujos. Eso tendrán que reconocerlo hasta mis propios adversarios. Pero, además, mis detractores nunca presentan pruebas de lo que afirman. En cambio, yo sí.

Lo bueno de lo malo -Las acusaciones que hace contra el régimen suelen ser misiles con ojivas nucleares. ¿No es capaz de reconocerle algo bueno al Gobierno? Piense un poco…

-Creo que este régimen es como un purgante. Esa es la parte buena que tiene. Es como un reactivo que purifica el cuerpo. Pero lo que me preocupa es que el purgante sea demasiado fuerte y esto termine en una guerra civil. Esa ha sido mi angustia recurrente. Cuando denuncio los vínculos del régimen con la subversión latinoamericana, mi objetivo no es tanto lanzar misiles contra el Gobierno. Mi interés es evitar una confrontación, que yo veo venir si no hacemos algo. Mi inquietud es impedir que esto termine en violencia: lo que está haciendo el Gobierno es contrario a la identidad nacional. Y la población venezolana no lo va a aceptar. Trato de disuadirlo para que no continúe implantando un proyecto que no tiene sintonía con el interés del país. Eso lo que genera es una división en bandos irreconciliables. Y cuando eso ocurra, el derramamiento de sangre será inevitable.

-Siempre le sigue la pista a asuntos variados y, a veces, muy truculentos. El portafolio incluye narcotráfico, guerrilla, sectas satánicas. En este momento, ha izado la bandera del Decreto 1.011. ¿Busca figuración?

-Aunque pareciera que los temas son diversos, realmente se trata de uno solo. Y es la defensa de las instituciones. Cada vez que identifico un tema que afecta la estabilidad institucional, lo abordo. Cuando he denunciado casos que tienen que ver con el narcotráfico, o con las sectas o con la guerrilla, realmente lo que estoy haciendo es defendiendo las instituciones. Si no se defiende a las instituciones, el desarrollo no es posible. En cuanto al protagonismo: si estuviera en mis manos, me dedicaría a la investigación y a la docencia, que son los temas que me gustan. Entré a la política por necesidad. Me identifico mucho con Cincinato: un agricultor romano que, en vista de lo que estaba ocurriendo en su nación, tuvo que dedicarse a la actividad política y, después de que las cosas se estabilizaron, regresó a la faena agrícola. El Decreto 1.011 constituye una amenaza contra las instituciones porque es un mecanismo de adoctrinamiento. Y por eso intervengo en ese tema.

-Globovisión, según ha asegurado usted, se abstuvo de transmitir una entrevista suya en diciembre pasado, pese a que ya había sido grabada. En enero, un canal de Maracay sacó del aire un programa en el que usted era el invitado. ¿Es muy atrevido, o es que sus denuncias no tienen mayor asidero?

-Todo lo que afirmo, lo sustento. Y, además, es una sustentación metodológica. Porque trabajo más en el mundo de las ideas que en el mundo de la práctica. Rechazo el pragmatismo como forma de hacer política. Lo que me llama la atención es que, o no me dejan hablar, o, cuando me dejan hablar, se ponen bravos y me insultan. Esa actitud lo que hace es reafirmar mis hipótesis de trabajo. Me pregunto: ¿será que no sustento las cosas, o será que digo verdades en forma tan cruda que no les interesa que Venezuela abra los ojos? Lo que digo no es secreto. Repito: la vinculación del Gobierno con la guerrilla y el Foro de Sao Paulo no es clandestina. Lo que ocurre es que la gente no se atreve a decirlo.¡Qué se suicide solo!

-El video que circuló en la campaña de 1998, en el que aparecía Chávez juramentando a los miembros del Frente Militar Ezequiel Zamora, en Cúa, fue «filtrado» por usted. También divulgó la cinta que registraba la visita que hizo Chávez a La Habana en 1995. Fueron dos bombazos. ¿Quién lo datea? ¿Acaso no será usted un agente encubierto?

-Lo que pasa es que yo vengo siguiendo el Foro desde el 90. Como la gente sabe que me interesa el tema, me ven como la persona adecuada para batear. Me envían mucha información. Los videos me los hicieron llegar. El de Cúa, me lo entregó alguien que me pidió que no revelara su nombre porque simpatizaba con Chávez. Pero vio aquello y se asustó. El de La Habana, me lo dio una persona cuyo nombre no puedo mencionar, para no perjudicarla. Ese video es de una transmisión divulgada por la televisión cubana. Lo más increíble es que el Foro de Sao Paulo no es una organización secreta: es abierta. Me critican por afirmar que Chávez está vinculado a la guerrilla. Pero es que aquí vienen los guerrilleros y lo corroboran. Pablo Beltrán comentó que él era del Foro y agregó que Chávez también. Raúl Reyes confesó que conoció a Chávez en una reunión del grupo. ¿Y entonces?

-¿Qué le parece la designación de José Vicente Rangel como ministro de la Defensa?

-Esa es una respuesta del Foro de Sao Paulo al Plan Colombia. Rangel presenta varias características: es anti militar, anti Fuerza Armada Venezolana, anti Colombia y favorable a la guerrilla. La combinación más peligrosa que hay. Un nombramiento como ése, nada menos que en la Fuerza Armada, sólo sirve para perjudicar, desmoralizar, debilitar a la institución castrense, provocar a Colombia y favorecer más a la guerrilla. Es un gravísimo error, que lo que hace es profundizar el escenario de guerra civil y de conflicto continental que veo venir. El Gobierno se está suicidando con este tipo de medidas. Pero el problema es que no sólo estallará el Gobierno. También estallará el país. Esta decisión nos hunde más a todos. No tengo nada personal contra Rangel. Sin embargo, el mismo pueblo al que ellos están engañando, los va a querer linchar.Monsieur Dupin

-Si uno observa la forma en que usted trabaja, la manera en que busca la información y el estilo que tiene para armar sus hipótesis, da la impresión de que es un detective en potencia. ¿Le gusta el género negro?

-Hay un escritor que a mí me llama mucho la atención: Edgar Allan Poe. El ideó un personaje llamado Monsieur Dupin, que me gusta mucho más que Sherlock Holmes. Es un detective muy interesante, que concatena muy bien los hechos. Comparo la situación que vive Venezuela con uno de los cuentos de Poe: «La carta robada». Es la historia de un político que se roba una carta sumamente importante de un despacho. El documento es buscado por el Estado por todos lados y resulta que estaba a la vista. La carta robada es lo que está pasando en este momento en Venezuela: la relación de este Gobierno con la guerrilla y con Castro está a la vista. Pero la gente no la quiere ver. En parte, porque les da miedo aceptar la realidad. Lo que supuestamente hago yo -y que llaman polémico, aunque a mí no me lo parezca- es decir: ¡señores, la carta robada está ahí, dejen de andarla buscando en otro lado!

-Su hoja de vida indica que ama el peligro. Es piloto de avión y denunciador con vocación de kamikaze. ¿Se deprime Alejandro Peña Esclusa si no descarga adrenalina?

-Lo que hago no es lo que más me agrada. Quisiera dedicarme a otras cosas: estar con mi familia, refugiarme en mi biblioteca, compartir más con los amigos. Pero alguien tiene que hacer este trabajo.

-Hace tiempo que no lanza una de las suyas, ¿cómo anda su stock?

-Quisiera denunciar una maniobra del Ministerio de Educación. El Proyecto Educativo Nacional sí es cubanizante. La versión de este documento que está distribuyendo el Gobierno, llamada Aspectos Propositivos, no es la versión completa. Es una versión resumida y maquillada. Recomiendo a los padres que no se conformen con la lectura de este proyecto, sino que se lean el completo, el que tiene 71 páginas. Aquí hay una táctica de distracción. No caigan en eso.

-¿Qué más tiene en el stock?

-Como vaya llegando, vamos viendo.