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Mi objetivo es evitar la guerra civil

25 July 1998

Seguidamente, el discurso pronunciado por Alejandro Peña Esclusa en el CNE, con motivo de la inscripción de su candidatura a la Presidencia de la República (25 de Julio de 1998). El discurso duró menos de tres minutos y fue pronunciado frente a los principales medios de comunicación.

Mi objetivo es evitar la guerra civil

Julio 1998.- Están dadas las condiciones para que estalle una guerra civil en nuestro país, una guerra cruenta y prolongada, mucho peor que la Guerra Federal de 1858. El principal objetivo de mi candidatura a la Presidencia de la República es evitar esta tragedia. Las causas son las siguientes:

Tenemos un país rico, lleno de recursos naturales, pero una clase dirigente que no los ha aprovechado en bien de la nación. Cuarenta años de supuesta democracia, con ingresos multibillonarios, han resultado en un verdadero fiasco: hay una clase minúscula, rica y poderosa, que disfruta de todas las comodidades y prebendas; mientras que el ochenta y cinco por ciento de los venezolanos viven en pobreza.

Por otro lado, están los agentes en Venezuela de Fidel Castro y de la narcoguerrilla colombiana. Son gente perversa y lena de odio, que quieren tomar el poder a como dé lugar; no para resolver los problemas nacionales, sino para usufructuarlo ellos. Están participando en el proceso electoral, sin creer en él, utilizándolo como cortina de humo para encubrir sus nefastos planes. Están engañando a los venezolanos, especialmente a los más pobres, captando el descontento popular y orientándolo hacia la subversión y la violencia; por eso han constituido un frente militar armado y pretenden lanzar una insurrección cívico militar.

Finalmente, como tercera causa, está la crisis financiera internacional; la más grande de los últimos siglos. Vemos apenas sus primeros síntomas en Rusia, en Japón, y en los países del Sudeste Asiático, pero muy pronto empeorará y se extenderá al resto del planeta. La baja en la demanda petrolera y en los precios del crudo es la consecuencia inmediata; pero en las próximas semanas, en pleno proceso electoral, la crisis se profundizará y afectará nuestro país con toda virulencia, afectando aún más nuestra ya golpeada economía nacional.

Una crisis económica nacional e internacional en gran escala, una dirigencia incapaz de enfrentarla, un pueblo cansado de la injusticia y del engaño, y unos facinerosos que pretenden tomar el poder por la vía de las armas. Esa es la combinación que nos lleva a la guerra civil. Y, como dije antes, el objetivo principal de mi candidatura es tratar de evitarla.

-Cómo evitar la guerra civil-

Durante la campaña electoral, me dedicaré, en primer lugar, a enfrentar la crisis económica, presentando un plan de desarrollo nacional. Mi Programa de Gobierno contempla cinco grandes proyectos: la construcción del ferrocarril nacional, abrir cinco millones de nuevas hectáreas para la siembra, la duplicación de la capacidad para generar energía eléctrica, la realización de emporios industriales, y la construcción de nuevas ciudades. Estas grandes obras generarían empleo masivo y crearían las condiciones para que todo venezolano tenga comida, ropa, vivienda, salud, educación y servicios. Evidentemente, es imposible realizar este plan bajo los esquemas del Fondo Monetario Internacional.

En segundo lugar, desenmascararé al candidato de Fidel Castro y de la narcoguerrilla colombiana, Hugo Chávez Frías, a fin de evitar que tenga la fuerza para llevarnos a una guerra civil. Los venezolanos le han dado su respaldo porque están desmoralizados y creen que no hay otra solución que la violencia. Y en realidad, ese es el problema de fondo, estamos desmoralizados porque hemos perdido nuestra identidad histórica. Hemos olvidado lo que somos; y pensamos, equivocadamente, que somos poca cosa, que no valemos nada.

Así que, durante mi campaña me dedicaré, en tercer lugar, a devolverle a los venezolanos nuestra identidad histórica. “Venezuela, Tierra de Gracia”, esa será mi consigna. “Venezuela, país de Libertadores”. Venezuela, país bendito, belleza sin igual, con habitantes generosos, valientes, alegres, cariñosos.

“Venezuela, Tierra de Gracia”. Una vez que recuperemos nuestra identidad histórica, nada podrá afectarnos, nada podrá detenernos. Hace doscientos años, tuvimos un importante papel entre las naciones del mundo. Es hora de recuperar ese rol.

Por: Alejandro Peña Esclusa

ape@fuerzasolidaria.org