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La cumbre de Unasur en Bariloche confirmó que Colombia necesita a Uribe en la presidencia (2010-2014)

29 August 2009

Por: coronel Luis Alberto Villamarin Pulido*

Álvaro Uribe

Álvaro Uribe

La contundente defensa de Colombia, su soberanía, su autarquía y su dignidad, que hizo el presidente Uribe en la cumbre extraordinaria de mandatarios de Unasur en Bariloche-Argentina, corroboró con creces, primero que detrás de la astuta reunión promovida por Lula y sus compinches se escondía la intención de crucificar a Uribe y en segunda medida, reafirmó que el mandatario colombiano debe continuar en la presidencia, por lo menos un periodo más.

Las razones son sencillas y concretas:

1. Los peones de Fidel Castro (Lula-Chávez-Correa-Morales-Kirchner), no han cesado en el empeño de continuar el desarrollo del Complot contra Colombia, develado en los computadores de Raúl Reyes. Lo de Bariloche fue apenas un paso mas de la calculada agresión contra el único país que se opone con firmeza al embeleco castro-chavista en el hemisferio.

2.
Las actitudes fingidas de Chávez, Correa y Lula, sumadas a la impertinencia y agresividad del indígena coquero boliviano, sintetizan el estilo marrullero de los comunistas, dictado desde La Habana y ejecutado por sus lacayos, que saben a ciencia cierta que Colombia como país y Álvaro Uribe como persona, son el principal escollo que tienen los gobiernos pro-terroristas de la región, para imponer el llamado socialismo del siglo XXI.

3. A los mandatarios comunistas complotados contra Colombia por medio de Unasur y demás organizaciones internacionales de bolsillo, no les preocupa la paz en Colombia, sino el triunfo de las Farc. Por ende la presencia  de la tecnología militar norteamericana en la región es un obstáculo gigantesco, para que los conjurados logren su siniestro propósito.

4. Con firmeza de carácter, honestidad y transparencia Uribe cantó la tabla a Correa y a Chávez, quienes quedaron sin argumentos para explicar porqué nunca califican a las Farc como terroristas, ni ordenan a sus fuerzas de seguridad que los combatan.

En ese sentido las dos precisiones que hizo Uribe al final de la Cumbre, una de las cuales puso a tartamudear a la hipócrita mandataria argentina, y la otra, que obligó a los complotados reconocer que el problema es el terrorismo comunista y su maridaje con el narcotráfico.

No es el gobierno colombiano, no es la estrategia de seguridad democrática, ni mucho menos el legítimo derecho que tiene Colombia a buscar alianzas para combatir el narcoterrorismo, que de manera solapada y traicionera apadrinan Correa, Chávez, Lula y Evo Morales.

Dadas las anteriores explicaciones, queda claro que Colombia necesita la continuidad de Uribe en el poder, porque:

1. Es el único dirigente político actual que conoce a fondo los problemas integrales del país y que a la vez tiene la capacidad de convocatoria civil para promover soluciones conjuntas.

2. Es el único dirigente con la suficiencia de carácter, conocimiento del problema narcoterrorista auspiciado por los comunistas locales y regionales, capaz de sortear con éxito como lo hizo hoy y lo había hecho en Santo Domingo el año pasado, las siniestras argucias totalitarias de Fidel Castro, ejecutadas por medio de sus peones que en la actualidad malgobiernan a Brasil, Ecuador, Bolivia, Venezuela y Argentina.

3. Sin concederle un destino mesiánico ni caer en la zalamería oportunista, Uribe es el único dirigente político con visión de estadista que hay en Colombia. Los demás están muy lejos siquiera de imitarlo.

4. Por ejemplo, el club de expresidentes son una vergüenza histórica para el país, además que los actuales candidatos y precandidatos presidenciales quedan muy “livianos” frente a Uribe, cuyas ejecutorias, además de devolver el sitial de dignidad presidencial perdido en forma progresiva durante los sucesivos gobiernos de los dos Pastrana, Turbay, López, Gaviria, Barco y Samper; enseñaron a los colombianos que el Presidente de la República, debe ser el colombiano mas capaz para ejercer ese cargo y no un politiquero como los que lo antecedieron.

5. La Estrategia de Seguridad Democrática requiere continuidad, visión de conjunto e integración a un plan amplio y suficiente de desarrollo socio-económico.

Pero además de lo anterior, porque Colombia como país y nación con un destino histórico cargado de alta potencialidad, no puede confiarse que después del fracaso de los peones de Castro hoy en Bariloche, los complotados contra la institucionalidad renunciarán a su objetivo, o las Farc dejarán de traficar coca, y asesinar la vida en primavera, o que los delincuentes de cuello blanco que desgobiernan a Ecuador y Venezuela, van a romper nexos con los terroristas.

La historia enseña que a lo largo de las guerras, solo la derrota política y militar del adversario conduce a la paz. Acuerdos a medias tintas, máxime con comunistas convencidos que la única paz posible es cuando triunfe la revolución marxista-leninista, jamás dejarán de ser pactos transitorios o coyunturas de conveniencia.

El destemplado llamado de atención de Lula a su secuaz Correa, acerca de porqué no fue mas contundente contra Uribe (dicho de otra forma), refleja no solo el desespero de Lula, en su condición de principal mandadero de la dictadura cubana para Suramérica, sino el llamado de atención a los demás peones de Castro, para que intensifiquen la tarea de apoyar al Polo Democrático, enlodar la imagen de Uribe y agredir a Colombia, desde todas las instancias posibles.

Causa desazón el mar de saliva y los ríos de tinta que sesudos analisis desataron alrededor de la amañada Cumbre de Unasur, cuyos autores están convencidos que la apariencia exterior de la Cumbre resuelve los problemas de fondo y elimina la intención totalitaria de los complotados contra Colombia.

Es mas: hay muchos analistas que a pesar de las continuas agresiones de los conjurados y de la actitud hipócrita de Lula, dudan que haya una letal componenda contra la libertad en Colombia, enmascarada en este caso, con la disculpa de la integración a gobiernos progresistas anti’yanquis.. No hay peor ciego que quien no quiere ver.

Tiene razón el presidente Uribe. No puede haber paz en Colombia mientras Correa, Chávez, Lula, Morales y la egocéntrica mandataria argentina convivan con los terroristas, se presten para el sainete de las liberaciones de secuestrados con shows politiqueros tendientes a legitimar a las Farc, y fuera de eso, mientras los petrodólares venezolanos y el dinero de la coca de las Farc, sirvan para financiar las campañas de difamación contra Colombia, probablemente incluida la singular propaganda electoral del Polo Democrático dentro y fuera de Colombia, por cierto muy coincidente con las tesis de las Farc, del Semanario Voz del partido Comunista y la grotesca verborrea chavista.

En síntesis, para satisfacer el deseo del 90% de los colombianos que apoyan un tercer mandato uribista, para que el mal no crezca más, para lograr la máxima eficiencia político-estratégica de la ayuda militar norteamericana en los siete cuarteles desde donde se dirijan operaciones especializadas contra el narcotráfico y el terrorismo, y para desenmascarar a los bandidos de cuello blanco como Lula, Correa, Morales, o Chávez, Colombia necesita reelegir a Uribe. No hay alternativa.

Aunque es dramático reconocerlo, esta realiadad corrobora la pobreza de liderazgo y escasa capacidad de convocatoria nacional, que tienen los otros candidatos presidenciales, frente a la solución del grave problema del narcoterrorismo comunista, principal obstáculo para que Colombia salga del atolladero en todos los campos del poder nacional, pues sin duda, mientras no haya seguridad, es imposible que venga el desarrollo social, económico y de infraestructura.

*Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
www.luisvillamarin.co.nr
Analista de asuntos estratégicos