Inicio » Escritos

Carta de Peña Esclusa a los peruanos

20 October 2010

Conferencia Internacional de UnoAmérica en Lima - Perú

Conferencia Internacional de UnoAmérica en Lima - Perú

Seguidamente, el texto completo de la carta enviada por Alejandro Peña Esclusa a quienes participaron a la conferencia internacional de UnoAmérica, realizada el pasado fin de semana en Lima:

Me dirijo a ustedes, desde los calabozos del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), la policía política de Venezuela, para enviar mis más calurosos saludos a los participantes de la reunión de UnoAmérica en Lima, para agradecer a quienes han organizado este importante evento, y para plantearles un emocionante proyecto, a ser llevado a cabo en dos etapas.

Comienzo por asegurarles que vienen grandes cambios en América Latina, debido al inminente derrumbe del denominado Foro de Sao Paulo, organización creada en 1990 por Fidel Castro y Lula da Silva, luego de la caída del Muro de Berlín.

Cuando se desintegró la Unión Soviética y cayeron los gobiernos comunistas de Europa Oriental, los movimientos de izquierda latinoamericanos, incluyendo los grupos terroristas como las FARC, decidieron reagruparse para tratar sobrevivir al colapso del comunismo.

Con el transcurrir de los años, la iniciativa del Foro de Sao Paulo alcanzó éxitos notables, pero no por sus propias virtudes, sino por el fracaso de los partidos tradicionales en resolver los problemas de pobreza de la región. Su crecimiento fue tan vertiginoso que -con el apoyo financiero de Hugo Chávez- el año pasado, quince presidentes latinoamericanos formaban parte de esa organización.

En tiempos recientes, el Foro de Sao Paulo intentó dos veces tomar el poder en el Perú; la primera, durante las pasadas elecciones presidenciales, apoyando la candidatura de Ollanta Humala; la segunda, en el año 2009, apoyando la revuelta dirigida por Alberto Pizango, en la zona amazónica de Bagua.

El “baguazo” pretendía crear una crisis política con el objetivo de derrocar al gobierno y promover uno nuevo, controlado por el Foro de Sao Paulo. El “baguazo” fue planificado y apoyado abiertamente por Evo Morales y sus colaboradores; y respaldado soterradamente por Hugo Chávez. En esa oportunidad, viajé rápidamente a Lima, para advertir públicamente al pueblo peruano sobre esta maniobra.

Luego de la destitución de Manuel Zelaya en Honduras, una de las principales piezas del Foro de Sao Paulo, esta organización ha venido perdiendo espacios. Con las derrotas electorales en Panamá, Costa Rica y Chile, el Foro de Sao Paulo ahora controla doce gobiernos en la región. Aunque sigue siendo una cantidad importante, muchos de esos gobiernos se tambalean, porque en lugar de dedicarse a resolver los problemas de pobreza -como prometieron- solo les interesa perpetuarse en el poder y establecer regímenes totalitarios, como son los casos de Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela.

Sin embargo, no hay que cantar victoria. A fin de mantenerse en el poder a cómo dé lugar, Chávez, Correa, Morales y Ortega, pretenden radicalizarse y, de ser necesario, recurrir a la violencia; lo cual pone en riesgo la paz y la estabilidad de todo el continente.

Es por este motivo que quiero proponer a los integrantes peruanos de UnoAmérica que asuman un rol protagónico en la expansión y fortalecimiento de nuestra plataforma de ONGs. Solo una alianza coordinada entre todos los factores democráticos de América Latina puede impedir que el Foro de Sao Paulo desate la violencia y la inestabilidad en la región. UnoAmérica es, sin duda, una herramienta indispensable para conformar esa alianza.

Los ciudadanos peruanos y colombianos cuentan con condiciones privilegiadas para cumplir con esta misión, puesto que los integrantes de UnoAmérica en naciones como Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Venezuela -e incluso en Argentina y Uruguay- están sujetos a graves riesgos y persecuciones. Caso emblemático lo representa mi propio encarcelamiento; ordenado por el gobierno de Chávez, para tratar de neutralizar nuestra labor en favor de la democracia y de las libertades.

Ésa es, pues, la primera meta inmediata que les propongo. La segunda consiste en trabajar, desde ahora, en un proyecto de desarrollo, industrialización e integración regional.

Cuando el Foro de Sao Paulo termine de sucumbir, dejará un enorme vacío político. Muchas de nuestras naciones quedarán económicamente golpeadas y urgidas de recuperar la institucionalidad perdida. Los partidos políticos tradicionales no parecen ser la alternativa de reconstrucción. Hace falta presentar una “tercera alternativa”, una nueva corriente política regional, que tenga como meta acabar de una vez por todas con la pobreza endémica de nuestra región, promoviendo la construcción de obras de infraestructura y planes de industrialización, capaces de generar pleno empleo. Creo firmemente que UnoAmérica puede contribuir notablemente a la conformación de esa “tercera alternativa”.

Como queda demostrado al estudiar la historia de las naciones desarrolladas, la pobreza no se elimina con dádivas estatales, sino proporcionado empleo productivo, para que cada quien, a través de su propio esfuerzo, pueda conquistar una vida digna y confortable.

Quisiera sugerir la lectura de un sencillo programa de desarrollo regional, contenido en mi libro “El Continente de la Esperanza”, disponible en la página electrónica de UnoAmérica. Está basado en un estudio sobre cómo Alemania, Estados Unidos y Japón, alcanzaron el desarrollo y la industrialización. También está basado en el extraordinario programa de reconstrucción de Europa, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial. Si esas naciones pudieron lograrlo, nosotros también podemos.

Quisiera finalizar mis palabras enviándoles un mensaje de esperanza, de optimismo y de solidaridad. Pese a los tiempos difíciles que vivimos, en los que cunden males como el terrorismo, el narcotráfico y la violencia organizada; se avizoran grandes oportunidades para conquistar un futuro mejor.

El nuevo despertar de América Latina se vislumbra en los productores del campo argentino, en las fuerzas que luchan contra las FARC en Colombia, en la reacción de los estudiantes venezolanos frente a los desmanes de Chávez, en la férrea defensa de la Constitución hondureña por parte de la sociedad civil organizada, en la lucha por la liberación de los presos políticos en toda América, por mencionar apenas unos cuantos ejemplos.

Ruego a Dios que los ilumine durante las deliberaciones que llevarán a cabo durante este importante encuentro en Lima; y, en nombre de todos las organizaciones que integran a UnoAmérica, les deseo el mejor de los éxitos y un futuro prometedor.

Muchas gracias.

Alejandro Peña Esclusa
Prisionero político
Presidente de UnoAmérica