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Reflexiones sobre el 26S

1 October 2010

Por: Alejandro Peña Esclusa

Respecto a los pasados comicios del 26S, los medios nacionales e internacionales reseñan una grave distorsión de la voluntad popular, debido a que el oficialismo obtuvo el 48% de los votos y, sin embargo, alcanzó dos terceras partes de los curules.

Quisiera llamar la atención sobre otro aspecto del fraude, que hasta ahora no se ha ventilado. Me refiero al número total de votos.

Es inexplicable que un gobierno tan malo como éste, tan ampliamente repudiado por la inmensa mayoría de los venezolanos, haya obtenido casi la mitad del voto popular. Ese resultado sólo es posible mediante una masiva tergiversación del sistema electoral.

Esto no debe sorprendernos, porque quien es capaz de admitir descaradamente que usurpó la mayoría de los curules con la minoría de los votos, también es capaz de modificar las cifras totales.

Debemos aprender la lección del referéndum constitucional de 2008: Chávez perdió con aparente poco margen, pero luego logró sus fines por medio de la enmienda. Si se hubiesen divulgado los resultados reales de aquel referéndum (el CNE todavía no lo ha hecho), los cuales eran mucho más desfavorables al gobierno, la estrategia de la enmienda no habría funcionado.

La MUD acepta sin cuestionar los números proporcionados por el CNE en la madrugada del 27S (52%-48%), y asegura que, dada esa diferencia, Chávez será derrotado en el 2012. Pero con un margen tan pequeño, el gobierno puede repetir el esquema de la enmienda. De allí la urgencia de conocer los verdaderos resultados de los pasados comicios.

En este sentido, propongo que se estudien a fondo las denuncias de ESDATA (www.esdata.info) sobre las irregularidades del sistema electoral venezolano; particularmente lo referido a los vicios del Registro Electoral Permanente (REP), el cual está plagado de electores inexistentes.