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Chávez ordena al FMLN desatar la violencia

8 March 2009

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Por: Alejandro Peña Esclusa

Hace siete meses, el candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Mauricio Funes, punteaba en las encuestas con más de quince puntos de ventaja. El FMLN contaba –y todavía cuenta– con abundante financiamiento ilegal, suministrado por Hugo Chávez, a través de Alba Petróleos. Todo indicaba que El Salvador caería en las garras del Socialismo del Siglo XXI, como ha ocurrido con Bolivia, Ecuador y Nicaragua.

Sin embargo, en medio de la campaña electoral, surgieron evidencias de los vínculos de Chávez con el FMLN. El propio Chávez los hizo públicos, al declararse abiertamente a favor de Funes, y confesar en televisión que pretendía construir “una sola patria”, con Cuba, Venezuela y El Salvador.

A medida que Chávez profundizaba el modelo comunista en Venezuela, confiscando propiedades y modificando la Constitución para perpetuarse en el poder, el pueblo salvadoreño fue poniendo sus barbas en remojo y cambiando sus preferencias. Daniel Ortega hizo el resto, robándose de la manera más atroz los comicios en Nicaragua.

Cuando sólo faltan pocos días para que se lleven a cabo las elecciones presidenciales, todos los sondeos serios indican que el candidato de Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), Rodrigo Ávila, lleva una ligera ventaja sobre Funes.

En el estado de euforia irracional en que se encuentra, Chávez no puede permitir que su proyecto sufra una derrota humillante en El Salvador, por eso, ha ordenado a sus socios del Frente Farabundo Martí activar el plan B, que consiste en proclamar a los cuatro vientos que hay un fraude en marcha, desconocer los resultados y desatar la violencia en esa nación centroamericana. Se trata del mismo esquema desarrollado por Andrés Manuel López Obrador en México, con el apoyo político de Chávez.

El plan comenzó a activarse hace algunos días, con la publicación de artículos en las redes y páginas de Internet controladas por la izquierda latinoamericana, donde se asegura que la única manera de que el FMLN pierda las elecciones, es por medio de un fraude. Por su parte, Mauricio Funes cerró su campaña alegando que el fraude estaba montado.

En los últimos días, la Embajada de Venezuela en El Salvador ha incrementado sus operaciones y su injerencia indebida en esa nación. Los medios de comunicación controlados por Chávez, como TeleSur, están listos para promover la histeria y el desorden después del 15 de marzo, si los resultados no favorecen a su pupilo Funes. También es de esperarse, que Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega y demás integrantes del Alba, pretendan levantar sospechas sobre el proceso electoral salvadoreño.