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Urge romper el cerco contra Uribe

26 June 2008

Por Alejandro Peña Esclusa
26 de junio de 2008

Comúnmente un delincuente –una vez atrapado– pretende criminalizar a quien lo acusa, para distraer la atención o, al menos, ganar tiempo. Eso es exactamente lo que hacen Chávez, Correa y Ortega, quienes –sabiéndose incriminados por el computador de Raúl Reyes– llevan a cabo una estrategia conjunta para desprestigiar y cercar a Uribe.

La estrategia tiene dos aspectos: por una parte, Correa y Ortega desarrollan una batalla frontal contra Uribe, recurriendo a las descalificaciones y a los insultos. Correa dice que no reestablecerá relaciones con Colombia “hasta que no haya un gobierno decente” y Ortega acusa a Colombia de practicar “terrorismo de Estado”. Por otra parte, Chávez busca –hipócritamente– un acercamiento con Uribe y pide a la guerrilla abandonar la lucha armada. Chávez finge bajar la guardia y llegar a un acuerdo amistoso.

Sin embargo, aunque parezcan actitudes contrapuestas, los tres amigos de las FARC –Chávez, Correa y Ortega– están perfectamente coordinados y tienen un objetivo común: ganar tiempo, haciendo que el gobierno colombiano se desgaste en luchas secundarias, mientras se desvanece el tremendo impacto de la información incautada a las FARC.

La meta de los tres aliados es llegar a diciembre, con la esperanza de que Obama gane las elecciones norteamericanas –lo cual podría cancelar el Plan Colombia– y que la batalla por la sucesión presidencial en el vecino país –que comienza en el 2009– debilite a Uribe y cambie la agenda política.

Las fuerzas democráticas de la región deben contrarrestar este plan, dedicando todo su esfuerzo a divulgar la información contenida en el computador de Reyes y realizando los trámites necesarios para que los cómplices de las FARC sean juzgados y condenados este mismo año, aun cuando se trate de presidentes en ejercicio.

De lo contrario, las FARC –que ahora están prácticamente destruidas– se resguardarán indefinidamente en Venezuela y en Ecuador y, desde allí, regresarán fortalecidas a Colombia, para seguir cometiendo los más atroces delitos.