Inicio » Escritos

Chávez y Petkoff: Dos caras de una moneda

29 June 2008

Por Alejandro Peña Esclusa
29 de junio de 2008

Según un cable de la agencia EFE, fechado el 28 de junio en Bogotá, el dirigente político venezolano Teodoro Petkoff viajó a Colombia, donde calificó al presidente Uribe de “personalista y autoritario”, y afirmó que “Chávez y Uribe son dos caras de la misma moneda”. Seguramente los colombianos se habrán sorprendido con estas declaraciones, provenientes de un opositor a Chávez, pero existe una explicación.

Petkoff –al igual que la mayoría de los líderes políticos venezolanos– se formó en los años cincuenta, luchando contra Marcos Pérez Jiménez, un dictador militar de derecha. Desde entonces, Petkoff desarrolló un temor irracional hacia el fantasma de la derecha. Decimos fantasma, porque en la actualidad no son viables las dictaduras militares de derecha, como las que predominaban en nuestro continente hace algunas décadas.

Petkoff considera a Hugo Chávez como la “oveja negra” de la familia socialista, pero –pese a todo– pertenece a la familia. Petkoff teme que una caída abrupta de Chávez abra paso a su peor pesadilla: un gobierno al estilo de Pinochet. Por eso, Petkoff siempre se ha opuesto a un cambio súbito de gobierno en Venezuela e insiste en esperar hasta las elecciones presidenciales del año 2012.

Poco le importa a Petkoff que para entonces Venezuela esté completamente destruida, o que durante 54 largos meses se utilicen los recursos del Estado venezolano para financiar el castro-comunismo en América Latina. Tampoco le incomodan los evidentes nexos entre Chávez y el narcoterrorismo colombiano. Lo único que le interesa es impedir que el inexistente fantasma de la derecha surja en Venezuela.

Es tal su obsesión –y tan arraigados sus anacrónicos esquemas marxistas– que, consciente o no, Petkoff se puso del lado de las FARC, cuando criticó tan duramente a Uribe en Bogotá, justo cuando el presidente colombiano es objeto de una masiva campaña de desestabilización por parte de Chávez y demás aliados de las FARC.

Según el cable de EFE, Petkoff sugirió –como lo hizo Chávez hace poco– que las FARC “deberían emprender un proceso similar al del grupo guerrillero colombiano M-19, que en la década de los años 90 depuso las armas y creó un movimiento político”. Esta propuesta es inaceptable, porque –además de estar prácticamente derrotadas– las FARC no son un grupo político clandestino, sino una organización terrorista, que secuestra, extorsiona, asesina, trafica drogas y comete delitos de lesa humanidad no sólo en Colombia, sino también en Venezuela. Pero al parecer, su pasado comunista le impide ver una realidad tan evidente.

Sin embargo, el pueblo colombiano no debe preocuparse por las declaraciones de Petkoff; porque la mayoría de los venezolanos no comparten su postura. Para los venezolanos, Chávez y Petkoff son –sin duda– dos caras de una misma moneda.